Estafas en internet: Ojo para que no te pase

Las estafas existen tanto en el mundo cotidiano como en el virtual. Por ello, es conveniente conocer algunas formas de protegerse frente a posibles delitos.

RNB > GSD 2.0 > 13.11.10

Poco a poco, las estafas por internet se han ido esparciendo más y más, hasta llegar a encontrarnos con personas cercanas que han sido víctimas de ellas.

Es así como los clientes de diversas entidades bancarias han sido blancos de intentos de estafa por medio del phising, modalidad donde los estafadores utilizan una réplica de la página del banco para capturar la clave secreta de acceso. Y también a través del pharming, que es cuando la clave se obtiene mediante llamadas telefónicas en las que el delincuente simula ser ejecutivo de la entidad financiera.

Sin embargo, esas son sólo algunas formas. Actualmente, la preocupación por estas estafas es alta, por lo que hace un tiempo, la Comisión Federal del Comercio de Estados Unidos (Federal Trade Commission, www.ftc.gov/) decidió legislar sobre los delitos cometidos por comerciantes, ante la gran cantidad de quejas recibidas por los usuarios.

Junto con ello, hicieron pública una lista con los fraudes más frecuentes que se producen, algunos independientemente de la red.

Por ejemplo, fraudes en subastas, timos de proveedores de servicios de internet, cobros inesperados en la cuenta del teléfono por servicios que no se han solicitado ni contratado; abusos en las tarjetas de crédito, marketing multinivel o redes piramidales u oportunidades de negocio y timos del tipo “trabaje desde su propia casa”.

También consideran formas de fraude como planes de inversión para hacerse rico rápidamente, con promesas de rentabilidades muy altas. Asimismo, están los timos en viajes o paquetes vacacionales, los telefónicos, especialmente extendidos en sitios de sexo, y en Chile, con la promesa de regalos por la compra de tarjetas de recargas telefónicas, entre muchos otros.

Si bien el formato es diferente, no hay muchas diferencias entre una estafa en internet y una en el mundo cotidiano. Finalmente, se trata de un engaño y de un delito, por lo que los castigos son los mismos. La única salvedad es que en la web los estafadores pueden esconder aún más la cara y desaparecer de una manera más rápida y fácil.

En ese sentido, la Comisión Federal del Comercio de Estados Unidos aconseja comprar exclusivamente en sitios web de confianza y alejarse de los que no entregan una dirección real o un número de teléfono.

Recomendaciones

A través de este link: http://www.ftc.gov/bcp/edu/pubs/consumer/general/sgen23.shtm, la institución estadounidense da 10 consejos para evitar ser víctimas de fraude. Acá te presentamos algunos de ellos:

  1. Transferir dinero no es igual a enviar dinero efectivo, puesto que la persona que lo hace no cuenta con protección contra pérdidas. Por ello, los estafadores suelen insistir en el pago mediante una transferencia de dinero, sobre todo desde el extranjero, ya que es casi imposible revertir la transacción o seguir el dinero. En ese sentido, la FTC recomienda no transferir dinero a extraños ni a vendedores que insistan en pago por este sistema. Tampoco hacerlo a alguien que diga ser un familiar que está viviendo una emergencia y pide guardar el secreto del favor.
  2. No enviar dinero a un desconocido, ya sea un vendedor online o alguien que te interesa amorosamente y te pide dinero. “Lo mejor es tratar con sitios conocidos y confiables. Si compra artículos en una subasta en línea, considere usar un método de pago que le ofrezca protección, como una tarjeta de crédito. No envíe efectivo ni use un servicio de envío de transferencias”, dicen en la FTC.
  3. No responder mensajes que piden información personal o financiera, ya sea que éstos lleguen por e-mail, una llamada telefónica, un mensaje de texto o un anuncio. Es importante no hacer clic en los enlaces de los mensajes electrónicos y no llamar a los números que dejen en el contestador automático. “Los delincuentes detrás de estos mensajes están tratando de engañarlo para que usted les dé su información personal. Si recibe un mensaje que le da preocupación sobre su cuenta, llame al número de teléfono que figura al dorso de su tarjeta de crédito o débito, o en su resumen de cuenta, y verifique la información”, recomiendan.
  4. No jugar a una lotería extranjera, ya que es fácil tentarse con mensajes que alardean sobre las grandes probabilidades de ganar una lotería extranjera, o cuando los avisos le dicen que ya ganó. “Para poder cobrar su premio le pedirán que pague ‘impuestos’, ‘cargos’ o ‘aranceles aduaneros’. Si usted envía el dinero, nunca lo recuperará. Segundo, es ilegal participar en loterías extranjeras”, informan.
  5. Es conveniente leer las boletas y cartolas del banco con regularidad, tanto en papel como en línea, puesto que los estafadores roban información de las cuentas para gastar el dinero o cometer delitos bajo el nombre de las víctimas. “En ocasiones, los comerciantes deshonestos facturan ‘cargos de membresía’ mensuales y otros bienes o servicios que usted no autorizó. Si detecta cargos que usted no reconoce o no autorizó, comuníquese inmediatamente con su banco, con el emisor de su tarjeta, o cualquier otro acreedor”, afirman.

Y por último, aconsejan ingresar al sitio http://www.alertaenlinea.gov/ para aprender a evitar el fraude en internet, mantener la computadora segura y proteger la información personal. Por otra parte, en el sitio http://www.delitosinformaticos.com es posible encontrar información sobre estafas y fraudes que se han realizado a través de la red.

Testimonio: Estar atento a las señales

Existen distintas formas de estafar mediante internet. Una de ellas es la compra online, tal como le sucedió a Patricia, quien necesitaba enviar un correo de difusión masiva y nunca había contratado uno, así es que buscó por internet y encontró una empresa que se dedicaba a realizar estos servicios. “Los llamé por teléfono y me dieron indicaciones a seguir, lo mismo que aparecía en la web, había que elegir un pack y hacer la transferencia para habilitar la plataforma”, cuenta.

La profesional recuerda que le pareció extraño encontrar algunas faltas de ortografía en la web, “pero el resto se veía normal, una página amigable, con diversos medios de pago y eso me hizo pensar que tal vez era confiable”.

Luego de pagar el servicio, Patricia intentó enviar los correos desde la plataforma. Sin embargo, se percató de que esta acción arrojaba errores, por lo que llamó a la empresa y la respuesta fue que ellos mismos podían enviar los mensajes. “Ahí no me gustó. Al insistir en que yo los quería enviar, me dijeron que el sistema tenía problemas con el servidor y que tardaría unos tres días en solucionarse. A estas alturas ya había hecho la transferencia, por tanto me di cuenta de que ya me habían estafado”, asegura.

En este caso, el monto de la estafa fue de $ 30.000, pero hay otras situaciones en que el dinero involucrado ha superado el millón de pesos.

Luego de ello, solicitó la devolución del dinero a la empresa, pero ésta no respondió claramente: “Me tramitaron mucho, había protocolos raros y no funcionaron. Los llamé insistentemente para solicitar la devolución, llamé para pedir datos del encargado y la persona que contactaba era muy rara, hablaba muy mal y no entregaba información, finalmente me dijo que estaba en Curicó, pero el fono era de Santiago. Finalmente, nunca me devolvieron la plata”, relata.

Patricia confiesa haberse sentido horrible y muy tonta por no haber atendido las señales de la estafa: “entre ellas la falta de ortografía y que la persona que me contestó por primera vez hablaba mal y no parecía nada de confiable, pero pensé que tal vez era alguien poco calificado o poco entrenado y, por mi apuro, lo dejé pasar. En fin, lo peor es sentir que no tienes a quién acudir”, sostiene.

Las consecuencias de esta estafa fueron que ahora Patricia se siente muy desconfiada de las compras online y sabe que no volvería a pagar algún servicio desconocido por internet.

Asimismo, toma algunos resguardos. “Casi nunca compro cosas en línea, pero si lo hiciera averiguaría mucho más y si los montos son altos, no me atrevería a pagar por internet, menos si es una empresa que no conozco”, afirma.

Y agrega: “Ésta fue una pésima experiencia, que creo daña a otras empresas. Hay que tener más cuidado y ser menos confiado”, aconseja.

Otros consejos

  • No ingresar a sitios de comercio electrónico o internet banking desde computadores de otras personas, siempre hacerlo desde el computador personal y con antivirus.
  • Es conveniente configurar el programa de email para no ejecutar programas de manera automática.
  • Desconfiar de empresas que solicitan un depósito sin dar la opción de pagar con tarjeta de crédito.
  • Ser responsable y buscar en el sitio web información sobre la dirección física de la tienda y sus teléfonos.
  • Al realizar la compra, poner atención al plazo de entrega, las formas de pago, la entrega de factura, el período de garantía y las condiciones para poder cambiar el producto.

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Conectividad y situación de calle

GSD 2.0 > 12.11.10

La realidad social de hoy es muy variable, con desigualdades que se marcan en distintos niveles: habitacional, económico u oportunidades, entre otros.

Por ello, la utilización de internet se percibe como un medio que intenta abrir espacios en distintos horizontes y en realidades diversas de las personas, ya sea por territorio físico o por agrupaciones. Para las personas en situación de calle, la utilización de medios de conectividad puede ser una gran oportunidad.

La Encuesta Casen 2009, realizada por el Ministerio de Planificación y Cooperación (Mideplan) reveló que en Chile viven 634.328 personas o 3,7% del país como indigentes.

Según la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario, de Divergente, existe un grupo de personas que se encuentran en una situación de exclusión y vulnerabilidad social, bajo formas agudas, por no tener acceso a las redes

primarias de auxilio. Ellos viven todo el tiempo en la calle, ya sea en caletas o en construcciones abandonadas, donde la familia es el grupo de pares y el hogar, el entorno callejero.

Uberlinda Martínez, educadora social a cargo del Programa de Alfabetización Digital y Mediática 2.0 (PADM 2.0) de Divergente, sostiene que también existe un grupo de personas que viven en situación de calle, es decir cuentan con un techo, pero la estructura de la dinámica familiar está deteriorada. Niños, niñas y adolescentes buscan en la calle, con su grupo de pares, el área de esparcimiento. Esto, con todos los perjuicios que ello puede ocasionar. Para ellos, internet “ha sido una herramienta importante en sus vidas: una forma donde transmiten los afectos y la preocupación por otros”, dice la profesional.

En tanto, Carolina Troncoso, psicóloga integrante del Eje Comunitario del Programa de Alfabetización Digital y Mediática 2.0 (PADM 2.0), comenta a través de esta investigación que “el sujeto puede modificar las contingencias y lograr superar la situación” y refiere que las personas entre 20 y 40 años de edad son más cercanas a la tecnología utilizando plataformas como Facebook para ubicar a familiares o amigos y contactarse con ellos.

Internet es claro, preciso y fácil de trabajar, por lo que entrega a todas las personas y especialmente a las que están en situación de calle, una oportunidad de insertarse en la sociedad, participar y estrechar la brecha digital.

Y tú ¿Piensas que las personas en situación de calle debiesen tener acceso a distintos ciber para la utilización de internet?

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Modelo por omisión desde los padres

Ube Martínez @ubemar > GSD 2.0 > 11.11.10 

Alguna vez te has preguntado ¿Estoy presente con mi hijo cuando está en internet? ¿Realmente cumplo un rol protector con él, en el mundo digital?

Lo primero que se debe considerar es el amplio acceso que niños y adolescentes (NNA) tienen a internet.

Según estadísticas de la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario, realizada por Divergente, un 71,4% de los hogares tienen internet. También, se debe considerar que aquellos NNA que no acceden a la red desde sus viviendas, pueden hacerlo a través del colegio, los ciber y las casas de sus amigos o parientes.

Se podría inferir que, dentro del hogar, la mayoría de los niñ@s y adolescentes están a cargo de sus padres o un adulto responsable, mientras que otros son autorizados a salir y conectarse fuera del hogar, por no tener la red en casa.

Sin embargo, estas acciones no implican que, necesariamente, los padres estén presentes de la forma en que sus hij@s lo necesitan.

Un estudio reciente elaborado por la Asociación Acción Contra la Pornografía Infantil (ACPI) mostró que un 15% (1 de cada 6) de los NNA que visita los ciber entra en páginas con contenido sexual para adultos y un 9% de ellos ven contenidos especialmente violentos.

Además, el estudio sostiene que entre los NNA de 12 a 17 años, un 64% señala que no existe control alguno por parte de los adultos que trabajan en estos centros y un porcentaje de 4% amenaza a otras personas.

En tanto, la Radiografía del Chile arroja que un 46% de los NNA tienen el computador en sus habitaciones, es decir, no se los supervisa o sólo se hace de forma esporádica.

Frente a estas estadísticas ¿Estamos presentes o pecamos por omisión?

Muchos padres de hoy, a pesar de estar físicamente junto a sus hijos, están ausentes respecto de sus funciones como formadores y previsores de los riesgos de la web 2.0.

Debemos preguntarnos ¿Cuánto sabemos de internet? ¿Qué hacen nuestros hij@s? ¿Con quiénes hablan? ¿Qué páginas visitan?

Más que un control punitivo, los padres deben aprender a conocer los códigos, las formas de comunicación y los tiempos que dedican a internet.

¿Sabemos realmente afrontar los distintos riesgos el que los NNA están expuestos en la red? ¿Cómo podemos guiarles y ayudarles, si no sabemos qué les pasa o no sabemos del tema?

Si no estamos presentes, actuamos por omisión, es decir, los dejamos solos, no nos preocupamos. O creemos que tenemos todo controlado o nos hacemos a un lado por no entender los códigos de este nuevo mundo digital. O peor, creemos que saben cuidarse solos o que por estar bajo nuestra compañía física están protegidos.

Una niña de 8 años comentó a una educadora social del Servicio Nacional de menores (Sename) y del Programa de Alfabetización Digital y Mediática 2.0 (PADM 2.0) de Divergente: “Mi mamá nunca me pregunta que hago en internet. La otra vez me metí con mi amiga en una página de sexo, nos reímos harto, porque ella llego y nos dijo: ‘¡Ah! ¡Qué bueno que están aquí, jugando en el computador, pensé que ya andaban en la calle!’ Y se fue…Ni siquiera me preguntó a qué jugábamos; pero es mejor que no sepa nada, lo pasamos bien y jura que no hacemos nada”.

Esta experiencia nos indica que podemos estar junto a los NNA sin adentramos a su mundo virtual, que tiene tanto o más riesgos que el mundo real, aunque no sean tangibles en un principio.

Una vez más ¿Piensas que estas presente o los niños, niñas y adolescentes sufren situaciones riesgosas por tu omisión? 

Cómo podemos corregir esto

  1. Acércate a tu hijo y pregúntale si te puede enseñar lo que está haciendo en internet. Recuerda que él está en un nivel avanzado de usuario y te puede ayudar mucho, estructurando juntos el horario y utilización de la red.
  2. Aprende sobre sus contactos, la forma y con quién se comunica, sobre los riesgos de internet y cómo los puede enfrentar.
  3. Intenta no dejar solos a los niñ@s cuando estén conectados, junto a ellos puedes descubrir un mundo de nuevos conocimientos. Háblales sobre el uso de internet y aconséjalos sobre las medidas de seguridad que deben tomar.
  4. Averigua si los ciber que tu hij@ visitan habitualmente son seguros. Por ejemplo, si poseen filtro para que no accedan a páginas riesgosas.
  5. Explica a tus hijos que lo bueno o malo que hagan a otro en internet es tan real como en la vida diaria. Edúcalos a través de los valores que no sólo se deben dar en el contexto real, sino también cuando navegan por internet.

 ¡Ojo! No siempre las situaciones son como tú las ves, más allá existe un mundo invisible a simple vista, en donde puedes equivocarte por omisión.

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Riesgos: Más allá de lo que los padres conocen

Los padres deben estar atentos a educar y proteger a sus hijos de amenazas, abusos y contenidos inapropiados.

Tanya Orellana @tanyaorellana > GSD 2.0 > 10.11.10

¿Sabía usted que dejando a su hijo en el dormitorio, no está seguro? ¿Sabía que si no habla con extraños en la calle, pero sí lo hace en internet, está expuesto a riesgos?

Hoy, el rol orientador, protector y educador de los padres frente a sus hijos se traspasa al ámbito digitalizado y global, donde los códigos son distintos. Estamos frente a viejos problemas, en nuevos escenarios.

La Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario entrega un panorama amplio respecto de los riesgos a los que pueden exponerse niños sin competencias mediáticas y digitales que los guíen en internet.

Por ejemplo, según este estudio, casi la mitad de los niños declara que sus papás no le advierten que no hable con extraños.

En tanto, una recomendación para proteger a los niños es tener el computador en un lugar visible de la casa, donde los padres puedan normar y acompañar su uso. Sin embargo, cerca del 30,8% de ellos lo tienen en su habitación o la de sus hermanos.

No es inofensivo que los padres no sepan qué páginas visitan sus hijos o quiénes son sus contactos. Según la Radiografía, 8,1% de los niños declara que ha recibido amenazas o discriminación a través de internet; un 13,6% dice que algún contacto de Messenger lo ha engañado con su identidad en el último año y un 11% que algún contacto de esta plataforma lo ha presionado o engañado para obtener información personal.

En tanto, un 6,7% ha recibido en Facebook, Flick o Fotolog fotografías con personas en ropa interior o desnudas y un 19,1% se ha arrepentido de haber subido algún material a internet en el último año.

“La familia, como sistema de socialización primario, debe asegurar las competencias mediáticas y digitales primarias a los niños. Internet es un todo un mundo, enorme, emergente, increíble pero también peligroso”, sostiene Miguel Arias, psicólogo director de Divergente.

Por ello, se hacen necesarias nuevas competencias y habilidades para facilitar la transferencia y promoción de estas herramientas en niños que nacen en un mundo digital.

Hoy, existe una brecha en la forma cómo enfrentan estos nuevos escenarios los nativos digitales y quienes se están incorporando a este mundo. “Aunque para los padres sea un mundo completamente desconocido, deben hacerse responsables de normar el uso de la tecnología en los menores, como una forma de cuidados, protegerlos y criarlos”, sostiene Arias.

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Avatar en la web 2.0: Uso e implicancias

Ingrid Conejeros @ingrizu > GSD 2.0 > 09.11.10

Hoy en día existen dos realidades: la presencial, donde la interacción de las personas ocure “cara a cara” y otra que se define como virtual, en que, a través de diversas plataformas, los individuos establecen vínculos con otros sin necesariamente llegar a establecer un contacto físico o presencial. En esta última, es nuestro avatar la cara que se relaciona con el resto de la comunidad digital.

Según la Radiografía del Chile Digital del Bicentenario, realizada por Divergente, el avatar como concepto es el papel asumido en un chat, juego de rol o plataforma en internet, dado por la representación simbólica y expresión virtual del “yo” a través de la selección de una imagen, nickname, sexo, raza o edad, que puede adoptar un usuario en distintas plataformas. Ello le permite encarnar un espacio con comportamientos, estéticas y relaciones diferentes de las habituales. Dicho término se masificó en los 90’ con el desarrollo del chat y la obra de ciencia ficción de Neal Stephenson.

De esta manera, nuestro sello personal o el que queramos que se dé a conocer en la comunidad digital se caracteriza en el avatar, que puede representar efectivamente cómo somos en la realidad presencial o lo que deseamos se sepa de nosotros.

Esta imagen facilita que otros tengan una imagen real de cómo son los individuos o representa a una persona distinta, con características que difieren de lo concreto. Este aspecto podría relacionarse con una proyección de lo que en realidad nos gustaría ser o hacer dentro de un mundo virtual que no coloca límites respecto de lo que se realiza en la red digital.

Así, la utilización de avatares puede traer aparejados aspectos positivos y negativos. Es necesario considerar cuánto y qué queremos mostrar en la red.

Según Miguel Arias (@miguelarias), psicólogo experto en nuevas tecnologías y director de Divergente, es importante comprender que una huella digital tiene consecuencias en este mundo.

A su vez, Marietta Parra (@ettas), socióloga investigadora de procesos de interacción social en internet señala que siempre se puede usar un avatar, sin problemas. “El punto debe ser la seguridad. No hay que olvidar que nuestras cuentas en Facebook, por ejemplo, tienen indexación a Google; es decir, cualquier persona que ponga mi nombre en esta buscador podrá llegar a mi perfil Facebook. Esto debe regularlo el propio usuario configurando las opciones de seguridad de su cuenta”, señala, poniendo atención en que en otras plataformas, como Fotolog, cualquiera puede entrar sin regulación de privacidad.

Según los resultados de la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario (@serdigitalcl), el 75,3% de la población chilena tiene cuenta de Facebook, un 68,7% MSN y 21,2% Fotolog; es decir, un parte no menor de la población chilena tiene sus avatares dentro de diversas plataformas digitales.

Esto no implica que necesariamente se utilice una misma personalidad dentro de estas redes, inclusive que no seamos nosotros quienes efectivamente utilicemos la plataforma.

Entonces ¿Cómo podemos ver si realmente los avatares corresponden realmente a la realidad? o ¿Cómo podemos cuidar que nuestros propios avatares no sean utilizados por otras personas, quienes “adquieren” nuestro yo?

 Algunas recomendaciones:

  • Googlearse permite ver en qué plataformas aparecemos y de qué manera lo hacemos.
  • En Facebook, ante la duda de que ciertos avatares sean realmente lo que señalan (desconocido, por ejemplo) se puede indagar en la cantidad de amigos que tiene, si es conocido de algunos de nuestros contactos o qué información que tiene como presentación, fotos, webs de interés, entre otros aspectos. Si es conocido, pero de igual forma existen ciertas aprensiones, se puede indagar en el perfil de la persona y la información disponible, sus actividades realizadas, si existen comentarios de las mismas y quiénes realizan dichos comentarios, entre otros.
  • Los adultos responsables de niñ@s y adolescentes pueden googlear a sus hijos para tener un mayor control respecto de cuáles son las plataformas utilizadas por los mismos, ya sea con el nombre real o con los nicknames que utilicen.

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Derechos del niñ@ en la web 2.0

Ingrid Conejeros @ingrizu > GSD 2.0 > 08.11.10

El mundo actual se caracteriza por la interrelación, donde la globalización y masificación de la redes de conectividad, como internet, hacen que los vínculos humanos ya no sólo se comprendan desde la interacción personalizada o presencial.

Hoy, se considera el establecimiento de vínculos en la web 2.0, pudiendo hablarse entonces de la digitalización de lo humano, dándose paso a la realidad virtual.

Por ello, al ser personas quienes interactúan dentro de este espacio, existe la posibilidad de que los derechos de los individuos puedan verse transgredidos de alguna u otra manera.

Los derechos humanos se conciben como garantías universales legales que buscan la protección de individuos y grupos sociales frente a la omisión o acción que puedan afectar sus libertades y dignidad humana.

Se comprende desde la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (CIDN), que dichas garantías se estipulan en relación con niños, niñas y adolescentes (NNA) como sujetos de derechos humanos.

En este marco, la promoción de dichos derechos se trabajan o abordan mayormente en ámbitos presenciales, utilizándose la red digital como un espacio de difusión de los mismos y considerándose su ejercicio en el mundo “real”.

Cabe entonces la pregunta de si en la actualidad los derechos de niñ@s y adolescentes también pueden ser 2.0.

La respuesta parece ser que sí, en tanto la web nos ofrece múltiples posibilidades como, por ejemplo, la participación activa de los NNA en diversas plataformas digitales. En ellas prevalece el derecho de libre expresión, mientras que se puede difundir y recibir información en el medio que los niñ@s y adolescentes deseen (Artículo N° 13 de la CIDN).

Sin embargo, esto también trae consigo diversos espacios de riesgo para la infancia y adolescencia, tanto en lo presencial como en el ciberespacio.

Conceptos como grooming, ciberbullying y sexting pueden ser identificados el Articulo N° 19 de la CIDN, donde se señala que todo niño debe ser protegido contra toda forma de perjuicio o maltrato englobándose aspectos físicos, de cuidado, psicológicos e incluyéndose la exposición a situaciones de connotación sexual.

Dentro de los datos arrojados por la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario, realizada por Divergente, se puede mencionar que en promedio el 92,6% de niñ@s y adolescentes tiene acceso a internet.

En tanto, un 6,7% de niños ha recibido en Facebook, Flickr o Fotolog fotografías en ropa interior o desnudos, el 13,6% ha sido engañando por algún contacto en cuanto a su identidad real, mientras que el 8,1% ha recibido amenazas o discriminación a través de internet. Este último concepto puede relacionarse con lo referido en CIDN donde se menciona que todo niño debe ser protegido contra toda forma de discriminación (Artículo N° 2, inciso 2).

Son múltimples los ejemplos donde es posible visualizar los derechos de los niñ@s y adolescentes, ya no tan sólo a nivel presencial si no también dentro de los espacios virtuales.

Se incorpora, entonces, el desafío y la responsabilidad de los diversos actores sociales que trabajan en la promoción de los derechos, de impulsar acciones donde el ejercicio de estos últimos ya no sólo ataña la realidad concreta, si no también al espacio virtual.

Se debe comprender que la interacción a través de los medios digitales es mediata, masiva y de mayor exposición, por tanto, los contextos de vulneración a los cuales pueden verse expuestos los NNA podrían tener consecuencias distintas a las conocidas, incluso más graves.

El desafío profesional está orientado a realizar un diseño de experiencias responsables de promoción, prevención e intervención que considere los nuevos escenarios de vulneración existentes en la web.2.0.

Uno de los nuevos desafíos se relaciona en cómo disminuir los espacios de riesgo a los cuales podrían verse expuestos los niños, niñas y adolescentes dentro de las redes sociales virtuales. Esto, considerando la prevalencia de los derechos enunciados en la CIDN dentro de la web 2.0 y la incorporación y participación de los padres como principales promotores de herramientas sociales. Este desarrollo permitirá a sus hijos utilizar la red como un espacio enriquecedor, además de establecer vínculos protectores y que fomenten el interés superior de los NNA.

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Riesgos en internet: También los adultos pueden estar en peligro

La llegada de la web 2.0 no sólo vino a modificar la vida para bien y ampliar las posibilidades de conocimiento y desarrollo: También trajo consigo nuevos riesgos que es necesario prevenir y atender.

Tanya Orellana @tanyaorellana > GSD 2.0 > 05.11.10

En un escenario digital basado en nuevas reglas y códigos, el desconocimiento o la mala comprensión pueden hacernos caer en conductas que hagan peligrar nuestra seguridad.

Y aunque son los menores de edad quienes a quienes debemos orientar e instruir en el uso correcto y responsable de internet, no son los únicos que pueden caer en peligro.

Percepciones erróneas

Según la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario, entre los aspectos que pueden considerarse como riesgosos está el perder el equilibrio de la existencia cuando sólo se atiende lo que se realiza en la web, es decir, cuando este mundo virtual comienza a reemplazar los vínculos sociales que se dan en persona.

También, el contar con un ambiente rico en estímulos y respuestas inmediatas de los pares puede generar una pérdida de tolerancia e incapacidad para manejar frustraciones.

En tanto, el separar sin filtros la vida virtual de la cotidiana puede hacernos caer en el error de creer que nuestros actos en el ámbito digital no tienen mayores consecuencias en la realidad presencial.

Conductas de riesgo

Los riesgos para adultos también se manifiestan en conductas peligrosas que, sin duda, pueden tener consecuencias en la vida real.

Si bien según la Radiografía los chilen@s se declaran como familiarizados con la tecnología (4,13 en una escala de 1 a 5), que les gusta (4,41) y son muy hábiles (4,18), algunas conductas dan cuenta de que no siempre se está lo suficientemente alerta.

Por ejemplo, un 44,4% declaró haber olvidado alguna contraseña, mientras que el 6% de las mujeres y el 13,6% de los hombres dijeron haber dejado abierta su cuenta de correo, Facebook o MSN en otro computador, lo que les provocó alguna dificultad.

En tanto, un 9,9% de las mujeres y en 14,8% de los hombres señaló haber revisado o que le han revisado sin permiso una cuenta en la red. ¿Y con los teléfonos celulares? Un 20% de las mujeres y un 21,1% de los hombres lo registró sin autorización o fue registrado.

Además, un total de 5,4% declaró que le han suplantado la identidad en internet.

No se debe olvidar que las nuevas tecnologías han abierto las puertas a nuevos delitos. Uno de ellos es el phishing, término acuñado desde el “pescar” claves en internet, mediante engaños. Generalmente, se intenta el robo a través de correos o páginas falsas que imitan la estética de webs reales, donde el usuario, sin mirar detalles, ingresa sus datos y los delincuentes acceden a sus cuentas y dinero.

Aprendizaje

El espacio de interacción virtual es distinto, complejo y presenta códigos particulares de interacción. Las relaciones humanas se crean y fortalecer a través de la interacción social, por ello, las herramientas para desenvolverse en la web 2.0 son fundamentales.

Para participar en el mundo digital se debe contar con habilidades sociales y herramientas psicológicas. Empatía, asertividad, resolución de conflictos, tolerancia, diversidad, colaboración y respeto son algunos conceptos y valores que debemos tener en claro para desenvolvernos adecuadamente, minimizando los peligros, en la web 2.0.

Las competencias digitales deben conocerse, aprenderse, practicarse, estimularse y desarrollarse.

¿Y tú? ¿Qué tan seguro actúas en internet?

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Ojo con la información que entregamos en la red

Marietta Parra @ettas > GSD 2.0 > 04.11.10

Internet se ha posicionado como la fuente de información más grande y completa existente en la actualidad. Ello ha sido posible gracias al surgimiento de la denominada web 2.0, instancia que ha logrado transformar radicalmente la participación que los usuarios tenían tradicionalmente en la red.

Gracias a este nuevo escenario, internet se ha convertido en un espacio dinámico que permite alcanzar una profunda interacción social mediante su uso.

Actualmente, los usuarios participan activamente como generadores y administradores de contenidos digitales, aumentando considerablemente la cantidad de información compartida.

La mayor parte de los contenidos son generados a través de las redes sociales 2.0, siendo las más populares Facebook y Twitter.

De acuerdo con lo anterior, cabe preguntarse ¿Qué ocurre con el contenido que yo alojo en la red? ¿Deseo compartir ese contenido con personas que no son mis amig@s?

Hay que tener en cuenta que en la actualidad las redes sociales 2.0 poseen indexación con Google, lo que significa que si alguien busca un perfil específico conociendo nombre y apellido y lo ingresa en este buscador, aparecerá el perfil Facebook de dicha persona.

Para evitar que nos encuentren en la red ingresando nuestros nombres en el buscador, es necesario modificar la configuración de privacidad en Facebook .

Estos son los pasos a seguir:

Debemos ir a :

  • Cuenta
  • Configuración de privacidad
  • Aplicaciones, juegos y sitios web
  • Editar configuración
  • Búsqueda pública (habilitar o no habilitar búsqueda pública)

Respecto a lo que ocurre en Twitter, debemos tener en cuenta que todos podemos controlar la visibilidad de nuestros tweets, pudiendo determinar los niveles de privacidad que estos tengan.

Así, nuestros tweets solo podrán ser vistos por quienes hayan sido autorizados previamente por nosotros y cada vez que alguien desee “seguirnos” nos llegará una notificación vía email.

Debemos ir a:

  • Configuración
  • Preferencias
  • Privacidad de tweet
  • Proteger mis tweets

Para quienes deseen hacer públicos sus tweets, es recomendable no compartir datos privados en el timeline público, como por ejemplo: Email, teléfono, dirección del trabajo o de la casa.

No se debe olvidar que los tweets son tan abiertos que podrán ser leídos por cualquier persona, independientemente si posee o no una cuenta Twitter.

¡Esperamos que estos consejos sean de gran utilidad para ustedes!

 Cuéntanos:

  • ¿Has incorporado alguna restricción de privacidad a la configuración de tu cuenta?
  • ¿Has visto vulnerada tu privacidad como consecuencia de la falta de restricciones en el uso de tu cuenta?

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Etiquetas: Cuando las relaciones digitales se vuelven molestas

El etiquetado en la web se utiliza para relacionar a una persona con su nickname y representarlo con alguna información digital, como una fotografía o video. Pero es necesario hacerlo con algunos límites, respetando, sobre todo, la intimidad digital de los otros.

RNB > GSD 2.0 > 03.11.10

Muchas historias han circulado en la red sobre personas que han sido despedidas de sus trabajos, después de reportarse enfermos. Sin embargo, el problema no es que hayan estado imposibilitados de trabajar, sino que sus jefes han visto fotos de ellos en redes sociales como Facebook, en un contexto de fiestas o paseos, y justamente en los días en que los protagonistas de estas historias decían estar en cama.

¿Qué fue lo que delató a estas personas? Por una parte, es posible que ellas hayan sido etiquetadas en las fotos aludidas, lo que significa que una imagen es asociada a un nickname o a un nombre, lo que inmediatamente lleva al usuario a la persona identificada en la fotografía o video y, por supuesto, al escenario en el que se plasmó la acción. Y por otra, puede que los afectados no hayan sabido que es conveniente separar los perfiles públicos de los privados.

Y es que el etiquetar es un acto común en la web 2.0 y, por supuesto, en las redes sociales. “De hecho, hoy Facebook tiene una campaña para promover la etiqueta e incluso esta plataforma maneja tecnología de reconocimiento de rostro y te invita a etiquetar a las personas de distintas imágenes, colocándoles un cuadro sobre la cara”, cuenta Miguel Arias (@miguelarias), psicólogo y director de Divergente.

¿Cuál es el fin de esto? “Mientras más etiquetas existan en el sistema, mayor información maneja Facebook o el mundo digital acerca del contexto analógico y cotidiano”, explica el profesional.

Tampoco se trata de estigmatizar el etiquetado de las personas, porque éste puede ser muy bueno cuando se quiere dar a conocer algún producto o suceso público al que desean sumarse fans. Pero sí es relevante saber reconocer los contextos en los que está permitido etiquetar y cuándo no: “El problema surge cuando se etiqueta a una persona en un escenario que se hace público, siendo que ésta pensaba que era algo más bien privado. Entonces, no es que sea ‘bueno’ o ‘malo’ a priori, sino que es importante entenderlo como una responsabilidad, porque etiquetar a otro es gritarle al mundo que ese par estuvo en determinado lugar”, precisa Miguel Arias.

Desde ese hecho se estima que en la actualidad saber etiquetar es una competencia del mundo digital, es decir, “qué tanto hago pública la información de otro hoy es algo similar a la gente que habla mucho en un contexto cotidiano o que es muy peladora, porque de algún modo se abusa de ese ‘hablar’ de otros, lo que a veces puede resultar negativo”, argumenta el psicólogo.

Por ejemplo, de acuerdo con la Radiografía del Chile Digital 2.0 en el Bicentenario, publicada por Divergente, el 48,5% de los jóvenes ha sido etiquetado en una foto que no le gustó. Por ello, es necesario tener claro que la etiqueta es una herramienta muy buena y poderosa si alguien se quiere dar a conocer, pero también es muy invasiva.

Para no “meter la pata”, como se dice en buen chileno, en esta materia, lo mejor es seguir algunas recomendaciones que entrega Miguel Arias:

  • Pensar que la etiqueta es una herramienta muy poderosa, que te permite levantar un elemento al mundo con un nombre, una categoría o un tema, y, viceversa, le estás permitiendo al mundo llegar a ese tema también. Por ello, hay que hacerse conciente de que etiquetar algo es levantarlo al mundo digital, que es abierto, público y mundial.
  • Hacerse cargo de publicar elementos personales, es decir, puedes publicar cosas que te corresponden a ti, pero cuando son de otros, piensa dos o tres veces qué consecuencias puede tener. Tú eres dueño de tu imagen, tu opinión y tu emoción y, por ende, eres libre para publicarla en la web. Sin embargo, no eres dueño de la imagen de otro ni de lo que hace ese otro, por lo que es necesario aprender a respetar la intimidad digital.
  • También es bueno aprender que así como te etiquetan uno se puede desetiquetar. Para ello, es aconsejable utilizar las alertas que genera el sistema cuando alguien te etiqueta, mediante el correo u otras plataformas. Es decir, tienes que ser activo como usuario y ocupar los mecanismos disponibles para informarte cuando te etiquetan. También puedes solicitarle a tu amigo que te elimine o no trabaje con esa fotografía y, por último, denunciar esa fotografía en las plataformas.

Por último, no está de más decir que cuando una etiqueta que has realizado desaparece, no se trata de un olvido, sino que fue el usuario aludido el que se desetiquetó, porque no quiere aparecer públicamente en esa fotografía o video. Por ende, no es necesario ni correcto volver a etiquetar a la misma persona en la misma foto.

Programa de Alfabetización Digital y Mediática 2.0 PADM 2.0 –  GSD 2.0  –  www.serdigital.cl