
Publicar videos en la red con contenidos que atenten contra la dignidad o privacidad de otros. Un problema que se hace cada vez más reiterativo en la Era Digital. Qué hacer en estos casos y mejor aún, cómo prevenir.
SerDigital > @SerDigitalCL > 03.04.13
Hace algunas semanas se dio a conocer el caso de una pareja de jóvenes universitarios que fueron grabados por sus compañeros teniendo relaciones sexuales durante una fiesta “mechona”. Las imágenes se difundieron rápidamente en las redes sociales, generando todo tipo de comentarios e interminables repeticiones del video al punto que todos los medios de comunicación cubrieron la noticia.
Este lamentable caso puso en el tapete de la discusión la ética de subir material que transgrede la intimidad y privacidad de otras personas, junto con la responsabilidad que todos quienes interactuamos en las redes sociales tenemos en la difusión de estas imágenes.
La Era Digital ha permitido que millones de personas posean las herramientas necesarias para realizar cualquier tipo de grabación y difundirla en internet. En el caso de los universitarios, sus compañeros grabaron a la pareja (sin su consentimiento) con sus teléfonos móviles. Actualmente cualquier usuario de Smartphone puede registrar acontecimientos públicos o privados mediante estos dispositivos y luego subirlo a las redes. Según el Psicólogo de Consultora Divergente, Miguel Arias (@miguelarias) hoy más que nunca es posible “digitalizar la realidad”.
Si los usuarios tienen la posibilidad de captar esta realidad el punto en discusión es si es válido hacerlo público. En ese sentido, la educación digital que se haya recibido es fundamental para tomar la decisión de qué hacer con este material.
Por otra parte, es fundamental que los adolescentes y jóvenes comprendan que
desde la irrupción de las nuevas tecnologías de la información, lo público y lo privado se redefinen y tienen nuevas implicancias. Si no quieres que tu intimidad sea expuesta en las redes no descuides tu privacidad en lugares de acceso público. No todos los que tienen cámaras y celulares poseen a la vez el criterio necesario para ocupar estas herramientas.
Una vez que se produce un hecho de estas características, es vital el rol de padres y comunidades educativas para acompañar a los jóvenes afectados. Universidades que tomen las medidas necesarias para evitar el acoso virtual y presencial de los involucrados y que asuman un papel activo en informar a todos los jóvenes acerca de los riesgos existentes en la red y este tipo de actitudes.
Los padres por su parte son fundamentales en el proceso de acompañar a las víctimas que han visto vulnerada su intimidad en internet. Procurar la ayuda psicológica necesaria al mismo tiempo que poner a disposición de las autoridades competentes cualquier intento de chantaje o acoso a los jóvenes afectados.
¡Síguenos en Twitter y únete a nuestro Facebook!
Proyecto SerDigital – Iberoamérica – www.serdigital.org
¡Llévate la nota #SerDigital al móvil!

De acuerdo a la
un nivel de penetración de 138% por cada 100 habitantes. El mercado lo lideran los planes de prepago que representan el 70% del total, con más de 17 millones de abonados.
Según Wikipedia, el grooming es un nuevo tipo de problema relativo a la
esto no quiere decir que los padres no deban estar presentes en la relación de los hijos con las herramientas digitales. Acompañarlos en este proceso de aprendizaje es fundamental para enterarse sobre posibles situaciones de riesgo que los niños vivan en la red. En la práctica, tener el computador en un lugar común del hogar, conversar francamente con los menores sobre este tema, advertirles que no deben enviar fotografías a extraños y que no todas las personas que interactúan en la red son de confianza.
Según las cifras entregadas, Chile tuvo el tercer mayor crecimiento en el acceso a la banda ancha fija por cada 100 habitantes, alcanzando un crecimiento de 3,9 % el primer semestre de 2012.
cuanto al uso y la educación digital en nuestro país. No sólo poseer la infraestructura y herramientas tecnológicas de las naciones desarrolladas sino que también estar a la par en el manejo de ellas. Y que ese desarrollo llegue a todos los habitantes, eliminando la brecha digital entre los chilenos.
Según la Radiografía del Chile Digital, un 94,8% de los adolescentes tiene acceso a internet y sólo un 5,2% no.
personas a las que no conocían personalmente, del mismo modo que reconocen haber sufrido situaciones de acoso en internet o 
Los usuarios muchas veces cometen errores mortales que pueden transformarse en grandes problemas a largo plazo: Descargan programas desde enlaces de dudosa procedencia, mantienen desactualizados antivirus y cortafuegos, usan claves poco seguras, utilizan software pirata, no tienen demasiado filtro a la hora de publicar datos personales, abren enlaces desconocidos o se contactan con personas poco confiables.
el acceso, en la adopción de la tecnología, en la adaptación de la misma, en la apropiación y la innovación.
No obstante, todavía es relativamente fácil hacerse pasar por «anónimo», utilizando cuentas de como «invitado», indicando nombres y cuentas de correo electrónico falsas, e inclusive utilizar anonimizadores de correo e incluso de navegación web.
justificado, pero eso no mejora necesariamente la comunicación. Si bien hay casos en los que el dato de la identidad de la persona no revela nada, en otros es parte del contexto de la comunicación.

La primera falta que cometería el servicio es guardar datos de usuarios sin un propósito claro. La aplicación accede a la agenda de contactos para buscar el listado de los usuarios que cuentan con el servicio y guardarlos como “contactos”. Los números de teléfono de quienes no son usuarios, son almacenados por WhatsApp, lo que de acuerdo a la legislación de ambos países sería ilegal.
¿Es factible la protesta 2.0? Bloquear sitios como parte de las manifestaciones ciudadanas y de activistas. Revisa acá si es posible y sus consecuencias.
En la era Digital, esta expresión tiene una versión en las redes. A las protestas que se realizan en las calles, se suman o se crean nuevas instancias en internet. Si antes se bloqueaba una calle, ahora también es posible bloquear un sitio web. Si uno de los derechos de las personas es la libertad de expresarse en las calles, también debería existir su contraparte en el
de la cual saturan de peticiones un determinado sitio hasta hacer colapsar. Según la agrupación, DDos ya no es una forma de Hacking. “En vez de tener a un grupo de personas paradas frente a un edificio para ocupar el área, estas personas usan sus computadoras para ocupar un sitio web para entorpecer (o bloquear) el servicio de este sitio en particular por un tiempo determinado», indican los autores de la petición.